Redonda. Nada falta y nada sobra. Vacaciones en Roma era un recuerdo, algo que creí haber visto en algún momento de mi infancia. ¡Qué sorpresa ahora que he disfrutado de ella!

La película, grabada íntegramente en Roma, fue dirigida en 1953 por el director de cine estadounidense William Wyler. Aunque sobran las presentaciones, decir que entre sus grandes aportaciones al mundo del celuloide brillan con luz propia: Ben-Hur, La heredera, Jezabel, Los mejores años de nuestra vida, entre otras muchas. Al frente del reparto nos encontrábamos con Gregory Peck y Audrey Hepburn. Ambos interpretan a la perfección la historia de la princesa que se escapa del palacio y el periodista que la encuentra. Ambos mienten respecto de su profesión y su cometido y esa trama subyacente te hace estar pegado continuamente a cada frase de dialogo que sale por sus bocas. Finalmente se enamoran, claro está. Como digo la veracidad de las interpretaciones y la calidad cómica de algunas secuencias, en manos de dos de los grandes del cine, es lo que convierte a Vacaciones en Roma en un clásico inolvidable. Pero Audrey Hepburn borda el papel de princesa retenida deseosa de vivir. Merecido Oscar por su interpretación.

Es difícil encontrar en las películas de hoy en día una calidad tan asombrosa en cada escena. El guión es simplemente perfecto. Te crees todo perfectamente y te vuelves participe enseguida de las intenciones de ambos personajes. Es un verdadero lujo disfrutar de la evolución de sus vidas al conocerse. El periodista termina enfrentándose a sus propias imposturas y la princesa asume su compromiso para con su profesión. Hay personajes, hay historia, hay amor, hay conflicto... y todo medido perfectamente para que su conjunto conmueva y divierta. Simplemente redonda. Nada falta y nada sobra.

Eddie Murphy ha anunciado su retirada del cine. A sus 47 años de edad, el actor cómico estadounidense ha decidido poner punto y final a su carrera cinematográfica y dedicarse por entero al teatro. Aunque fue nominado al Oscar por Dreamgirls, y conocemos de sobra su faceta como actor de cine cómico, su especialidad, por la que le recordamos en sus inicios, era el Stand up, y es así como quiere terminar…como comenzó.
Según ha declarado al programa Extra:
A los 50 años habré estado haciendo películas durante 30 años. Estoy cerca de 50 películas y me pregunto '¿por qué estoy en el cine?'. Ya cumplí con esa parte. Volveré al teatro y haré stand up

Con respecto a las polémicas de Superdetective en Hollywood 4, parece que todo ha quedado cerrado. Eddie Murphy no quiere hacer la película. Por todo lo demás y salvo los estrenos que tiene aún pendientes…el cine pierde a un gran cómico.

Confirmado: los musicales me matan de aburrimiento. Incluso Sweeney Todd, película que se presentaba con un planteamiento y una estética fuera de lo corriente, me ha aburrido sobremanera. Tim Burton, director de varias películas que se me han quedado grabadas a fuego: Eduardo Manostijeras, Batman, Ed Wood…, dirige también Sweeney Todd. Después de verla, no creo que lo haya hecho mal, simplemente estoy a años luz de creerme cualquier historia cantada. Para llevar este cuento de terror a la pantalla ha vuelto a contar con su actor fetiche: Johnny Depp, y con su esposa Helena Bonham Carter. El Secundario también es de lujo, cuenta con nada más y nada menos que Alan Rickman. Y todos cantando al ritmo de la música de Stephen Sondheim, autor del musical original. A todos ellos un diez. La interpretación ha sido potencialmente creíble salvo por el pequeño detalle de que cantan para hablar. Reconozco que la labor técnica para la puesta en escena es formidable. También reconozco que la historia es atractiva, incluso llegó a sorprenderme las felonías de este peculiar y dolido barbero. Incluso en algún momento me impactaron los acontecimientos. Pero por algún motivo no dejé de mirar el reloj para que terminase.

Las excepciones existen: Baz Luhrmann. Este señor es capaz de entretenerme mientras me cuenta su historia y todos cantan. De alguna manera le da sentido a la historia. Pero por otro lado me da igual si la canción le da sentido a la historia y está justificada dentro de la trama porque fui incapaz de digerir El fantasma de la opera de Joel Schumacher. Tanto esta última como Sweedy Todd han tenido críticas formidables, y soy consciente de ello. Soy consciente de la labor individual de los trabajos desempeñados por los distintos departamentos, tanto técnicos como artísticos. Pero cuando unen todas las piezas, odio el resultado.

No quiero generalizar, es por eso que no tengo un género favorito. Simplemente dejo que me cuenten una historia y lo que pido es que me metan en la trama y hagan que me pierda en un universo de sutilezas. No espero ser testigo de la omnisciencia de una voz en off melódica que me narra su cuento. Soy incapaz.


La casa de subastas Christie's organiza un evento muy especial. Los fans incondicionales de Los Soprano, la serie de la HBO que narra las vivencias de una de las familias de la Cosa Nostra, podéis adquirir la ropa que utilizo James Gandolfini durante el rodaje. Concretamente la ropa que llevaba cuando a Tony le dispara su tío Junior.

Al parecer, el contrato que tenía James Gandolfini con la HBO decía claramente que la ropa que usase este durante el rodaje quedaría bajo su propiedad. Ahora el actor subastará las prendas con objeto de donar los ingresos a una organización benéfica dedicada a asistir heridos de la guerra de Irak y Afganistán.

De manera que todo el que sea fan, quiera colaborar por la causa y, fundamental, disponga de 1500 dólares (precio de salida) para comprar un albornoz, esta es su oportunidad.

La saga del durísimo soldado de Vietnam volvió, hace no demasiado, con una cuarta entrega. Después de verla, decidí echar un vistazo a las anteriores que no veía desde hace tiempo.
Me sorprendió la primera parte que, aunque en EEUU la titularon First Blood, en España salió como Acorralado. En el guión estaba presente Sylvester Stallone, que ya había cosechado éxito como guionista en Rocky. Pues bien, al rever el film del 82 me encontré con algo muy distinto de lo que se ha vendido en el resto de entregas. Era una película sólida, con personajes. La acción estaba mucho más medida que en las que vendrían después. Y mucho más justificada. Se respira mucha más injusticia e hipocresía que en las otras, por parte de los personajes antagonistas, y es una película que aunque a nivel de medios no fuese precisamente una obra maestra, a nivel de trama atrapa mucho más y no te limitas a ver tiros, sino más bien a un hombre lo suficientemente contenido como para no querer hacer daño a nadie, pero también encolerizado como para no dejarse coger sin más. Hay causa y hay tensión.

Con la segunda parte el personaje cambia, la estructura también cambia y eso le hace generar cierta expectación. Pero no deja de ser un ejercicio de repetición que poco aporta con respecto a la primera. El problema viene cuando al ver la tercera te das cuenta de que esta vez han cogido el manual de cómo hacer una película de Rambo y lo han seguido paso a paso. En la tercera parte parece que el mundo odia a Jonh Rambo y que alguien no le quiere dejar en paz, en toda la extensión de la palabra. La verdad es que la saga se terminó convirtiendo en una película más de acción cuyo reclamo era ese hombre de pocas palabras, duro, fuerte, listo e incomprendido, pero que estas secuelas convirtieron en hombre de comentarios cómicos, durísimo, fortísimo, listísimo e incomprendido hasta el punto de venderse continuamente. Me gustaba más el personaje inicial, sobra decirlo. Es por esto que no esperaba ninguna obra maestra de la cuarta, pero si duda es la peor. La cuarta entrega, a demás, va de moralista. Se han servido de un escenario de violencia excesiva con pretensiones de apología de guerra y paz. En vez de poner ahínco en conseguir realismo en la naturaleza de los personajes, han insistido en conseguir escenas hiperrealistas pero solo a nivel de violencia. Y si todo el reclamo era un hombre musculoso, listo, capaz de ganar a un regimiento en la lucha cuerpo a cuerpo con tu descomunal cuchillo, ¿por qué hacer esta cuarta parte? Porque, que yo haya visto, no queda ni el residuo de la segunda y tercera parte de la saga. Obviamente no esperaba encontrarme con el Rambo de la primera parte, pero al menos encontrarme al Rambo de las otras. Ni ese ha quedado. Sólo ves a un Sylvester Stallone mayor, con músculos, y deja una sensación de decepción que casi era mejor evitar no haciendo esta película.

Este comentario es el resultado de un visionado casi obligado. Sexo en Nueva York es un producto, eso ante todo. Yo no seguí la serie, pero esta cinta es un tirón más de una idea que cosecho grandes éxitos en EEUU. A favor diré que se aleja bastante del producto vacio que se vende en Estados Unidos con la escusa de la película romántica, y que luego resulta ser un cliché aburridísimo. Con Sexo en Nueva York me he reído mucho. Está plagada de comentarios y momentos de descontrol absoluto, los cuales te alejan rápidamente de la idea de estar ante una película de corte dramático, pero que te proporcionan unas sanas carcajadas. El problema viene cuando llega el contrapunto y, después de habernos vendido ese extremo, tratan de pasar al drama: entonces no me lo creo. Obviamente no se trata de un film que admita esta polivalencia pero a la comedia sí que ha sido capaz de llegar. Comparada con las películas de su línea diré que ésta me ha parecido entretenida.
Por otro lado es una película que disfrutará más el público femenino y es que el despliegue de marcas, desfiles, moda… es un claro reclamo para la fashion fémina moderna. Louis Vuitton, Chanel, Vivienne Westwood, Manolo Blahnik… ¿casualidad? no. Este abanico de elementos llama con campanas a las chicas. Cuando una pareja va al cine, la chica pone cara de buena y escoge la película: es más rentable hacer películas con elementos para chicas. Esta idea no es mía, sino del mismísimo Alfred Hitchcock. Sí, esta teoría pertenece al mago del suspense, y no iba desencaminado porque la película ha roto las taquillas en EEUU y amenaza al resto del mundo.

A principios del próximo año podremos disfrutar de otra película del genial David Fincher. Como actor principal vuelve a contar con Brad Pitt, con el cual ha trabajado en Se7en y El club de la lucha, dos películas con las que disfrute bastante, sobre todo con la primera. Después de Zodiac, David Fincher se ha puesto el listón muy alto. La película rebosaba de tensión. En este caso la propuesta de El curioso caso de Benjamin Button dista bastante del thiller opresivo. Resulta que Benjamin Button al nacer es viejo y a lo largo de su vida se va haciendo joven. La atractiva idea está tomada de un relato corto de F. Scott Fitzgerald. Aunque se antoja de inmediato, tendremos que esperar con paciencia al 2009. Mientras tanto tenemos a nuestra disposición un tráiler en el que se adivina una banda sonora y una puesta en escena cargada de un combinado de misterio y fantasía.

O cómo un cineasta de 23 años con cuatro duros se convirtió en un director de Hollywood, es lo que se puede leer en la portada del legendario libro. Robert Rodríguez cuenta sus andanzas de cómo se convirtió en un respetado director de cine con tan solo un largometraje grabado, a penas, sin equipo. El libro, según parece, es el diario personal del director mejicano que llevó a todos los lugares antes, durante y después del rodaje de El mariachi.

El origen se remonta a un corto que grabó Rodríguez con su familia. Su jauría de hermanos, que cuenta con 10 miembros, era más que suficiente para el reparto. De aquello salió una divertida pieza llamada Bedhead, que se puede ver en la red sin problemas. Este corto haría las delicias de Alfonso Arau, al que más tarde Robert Rodríguez conseguiría hacer llegar. Cuando por fin consiguió convencerse de hacer una película con sus propios medios, descubrió que la mejor estrategia sería grabarla con una cámara de 16mm y montarla en video. De ese modo le saldría muy barata. Para el sonido utilizaría una grabadora rudimentaria. Después vendería el film a alguna distribuidora la cual colocaría la película en el mercado de video hispano sin ningún problema. Para conseguir el poco dinero que le hacía falta, tuvo que internarse en una clínica para probar medicamentos. Es decir, para hacer de conejillo de indias. Después de sufrir y padecer, comenzaron los viajes a Los Ángeles… el resto es más o menos conocido.
Sin duda este libro resulta entretenido y aporta bastantes datos acerca de todo lo que supuso preparar, grabar y vender El mariachi. Quizás resulta un poco pretencioso, ya que desde el inicio se augura en los textos un incipiente presagio de éxito. Sin lugar a dudas, las notas del diario de RR han sido adaptadas para ser editado un libro más o menos entretenido y con una estructura narrativa tradicional. Podría decirse que a lo largo del libro estás esperando que llegue el clímax y venda la película.
En las páginas centrales hay una colección de fotos de todo el proceso desde el inicio hasta el éxito.
Adquirí este mítico libro gracias a la librería 8 ½ situada en Madrid. El libro no está a la venta y el ejemplar que me consiguieron era usado, no sé si de segunda mano o de alguna otra librería que lo había perdido entre sus estantes. Pero desde luego está un pelín manoseado. Mis ansias de tenerlo fueron proporcionales al precio: me cobraron una fortuna en comparación con lo que valió esa edición. No sé si lo hubiero podido conseguir por otra vía, en cualquiera de los casos, mereció la pena.

Después de todo el revuelo que ha levantado No es país para viejos, me dispongo a verla. Ha pasado ya un tiempo de su estrenos y de los Oscars. Ya todo el mundo la ha visto y ha opinado. Me enfrento a una película intachable, según dicen. También me enfrento a los directores de dos películas que me entusiasmaron: Fargo y El gran Lebowski . En menor medida Barton Fink que poseía ese tono pausado, con esos puntos de irreverencia absoluta que caracteriza a los hermanos Coen pero que le falta algo para llegar al nivel de las otras dos. Últimamente sus trabajos me estaban alejando de su cine: No me entusiasmo precisamente Crueldad intolerable. Y O Brother y The ladykillers me parecieron pasables. Pues bien, me han vuelto a conquistar. No es país para viejos tiene ese karma armónico y angustioso que hipnotiza e inquieta sin piedad. De alguna manera, este film contiene algunos de los elementos que más me gustaron de Fargo y El gran lebowski, a lo que sumarle otros muchos. Por ejemplo, un factor definitivo en cualquier película que exija que temamos al antagonista: un buen malo. Javier Bardem es taxativo con la mirada y un mago oprimiendo al espectador para ser temido con cada frase que dice. Ha superado mis expectativas. Incluso sabiendo lo que se decía de su interpretación, ha conseguido sorprenderme. Oscar, sin duda, más que merecido.También me ha sorprendido la capacidad de los Coen para combinar géneros. A ratos incluso me parecía estar viendo un maravilloso western. Fuera lo que fuera, se ha convertido en mi tercera película favorita de los Coen.

Corren tiempos de recuperar cosas del pasado. Si hasta los ricos de 90210 tendrán cabida en la televisión próximamente, los chicos de Friends no iban a ser menos. Después del rotundo éxito en EEUU de la adaptación al cine de Sexo en Nueva York , Courteney Cox ha reunido a sus camaradas de la serie para plantearles la posibilidad de llevar el exitoso show al cine. Todos estos se han emocionado ante tal idea, salvo Jennifer Aniston. Su motivo se debe a que el interpretar de nuevo a Rachel tras 10 temporadas que duro la emisión de Friends, podría dañar su futuro profesional.

Sólo queda esperar a que la actriz se convenza.

Son esas películas que nunca nos defraudan. Esas películas destinadas al público infantil pero que arremeten también con el corazón del adulto. Ese cine en el que todo es posible: hablo de las películas de animación. Un pionero llamado Walt Disney ya pensó en este divertimento hace ya más de 80 años, y desde entonces no hemos dejado de recibir un material genial de su compañía y de las que vendrían después. El sofisticado mundo del render 3d, las posibilidades que nos brindan los ordenadores, texturas, luz…son un plato demasiado apetitoso al que negarse y es por ello que la animación tradicional, tal y como fue concebida por el propio Disney, se ha esfumado. Parte del encanto se ha ido, pero debemos asumir que es un cambio para bien.

Para los amantes de la animación tradicional, para el público que adora esos seres tridimensionales, para aquellos que se divierten viendo esos muñecos de plastilina en movimiento, para los adeptos al mundo de la animación en general, esta es vuestra lista. Es imposible no dejarse decenas de títulos en el tintero, pero creo que estos 10 films destacan de un modo especial por su historia y por el modo y la época en la que nos la contaron y que, sin duda alguna, consiguió llegar al corazón de los pequeños y de los no tan pequeños.
10. Monstruos S.A.
Monstruos S.A fue uno de los grandes avances en la animación por ordenador. El pelaje de Sullivan era un entramado complicadísimo de mallas tridimensionales en movimiento. El resultado fue ese gran monstruo tan 'achuchable' . Sullivan trabaja para Monster INC , empresa dedicada a asustar a los niños. Un día una niña se cuela en el complejo, y resulta que estos singulares monstruos sienten más temor por la niña, que la niña por ellos. Estos piensan que los niños contaminan. Simplemente un placer de película.

9. Aladdin
Para aquellos que vieron Aladdin siendo niños y luego la han visto siendo adultos sabrán perfectamente que los viajes en el tiempo existen. Se puede regresar a la infancia con este maravilloso vehículo llamado Aladdin. Entrañable película que narra las historia de un joven que se enamora de una princesa y la fortuna le hace poseedor de una lámpara mágica de la que sale un genio que le concede tres deseos. Ve su oportunidad y decide usarlos para conquistar a la chica pero el malísimo Jafar no se lo pondrá tan fácil. ¿Qué decir de esto? Que es mágica, que todo se trata de un modo admirable, que es la película que deberíamos poner a nuestros hijos…

8. La bella y la bestia
Un príncipe que sólo supo valorar las apariencias y rechazó ayudar a una anciana es condenado por ésta, que resulto ser una hechicera, a adoptar la forma de una bestia hasta que un beso de amor de una doncella le libere del conjuro. La ambientación es memorable, los personajes inolvidables, las canciones conmovedoras y la moraleja tremendamente digna de esta maravilla de la animación.

7. El rey león
Poco le quedaba de vida a la animación tradicional cuando todavía se hacían películas como el rey león. Quizás fue este estupendo film el que introdujo el mundo de los animales y su analogía con las virtudes que deberían imitar los seres humanos. Aunque su gran predecesora con una enseñanza parecida fue bambi, el rey león, sin duda, destacó con brillo propio contando la infancia y la madurez de un león responsable de su reino cuando su padre muere.

6. Toy Story
Si para cualquier niño no cabía duda de que sus juguetes estaban vivos, después de toy story ningún adulto se lo podría negar. Y es que hasta el más maduro se metió dentro del mundo de Toy Story para disfrutar de las aventuras de Woody y Buzz Lightyear. La revolucionaria técnica 3d entró en nuestras vidas por esta via, y ya no se ha ido. Todo es posible, todo lo imaginable y tan bien lo inimaginable. Todo lo que pudiéramos soñar era realizable y los chicos de Toy story hicieron nuestros sueños realidad.

5. Buscando a nemo
Nemo es un pez payaso que vive en los arrecifes de coral australianos. Un día se despista y termina en la pecera de una consulta de un dentista. Su padre nadará todo lo que haga falta para recuperar a su hijo. Buscando a Nemo nos llevó al mundo subacuático haciéndonos disfrutar de un hechizo visual portentoso y de una historia inolvidable y a cambio, esta extraordinaria película se quedo con nuestro corazón.

4. Pesadilla ante de navidad
¿Qué es la navidad? Esta pregunta se la hace el mismísimo rey de Halloween, un esquelético tipo llamado Jack. Al descubrir la navidad, queda prendado de ella y ya no quiere sustos, ni terror, ni alborotos sólo felicidad. Para ello emprende la búsqueda de Santa Claus y le secuestra para suplantar su persona. Producida por Tim Burton, y ambientada con ese peculiar tono gótico que caracteriza al cineasta, Pesadilla antes de navidad fue admitida por toda una gran variedad de tipos de público. Es de esas historias que de un modo u otro le llegan a todo el mundo. Lúgubre, poética y divertida.

3. Shrek
Shrek es un ogro que vive apartado del mundo en su ciénaga. Un día su espacio se ve invadido por un sinfín de criaturas salidas de los cuentos. Allí están todos. No les queda otro remedio, ya que el malvado Lord Farquaad ha puesto fin a sus días de animales parlanchines. Shrek indignado llega a un trato por el cual rescatará a la princesa Fiona de las garras de un dragón y se la entregará, de este modo recuperará su ciénaga. Su compañía: un asno que no calla ni bajo el agua. Con esta divertidísima película acudimos todo en masa al cine. Ya daba igual pequeños que adultos. El cine de animación estaba dando vida a una colección de seres muy peculiares salidos de los cuentos infantiles y colocados en un contexto salvajemente gamberro. Con Shrek la animación dejó de utilizarse como obvio fin para entretener a los pequeños y paso a ser un llamamiento para entretener a los grades. Su éxito ya es historia.

2. El viaje de Chihiro
Esta historia de anime japonesa dio la vuelta al mundo contando las desventuras de Chihiro, una niña que viaja con sus padres al campo y que por error llegan a un parque temático abandonado. Sus padres sin replicar comienzan a comer en un restaurante abandonado. Cuando Chihiro quiere darse cuentas sus progenitores se han convertido en cerdos. Chihiro emprende una aventura trepidante para devolverles a su estado. Mágica historia de brujas y dioses. Fácil de ver e imposible de olvidar.

1. Ratatoille
Cuando descubres que tu alma está siendo dominada por una narración, que ésta te ha absorbido y que te manipulará a su antojo, es cuando te das cuenta de que estás ante una gran historia. Pero cuando además te das cuenta de que esa historia trata sobre una rata con un don culinario cuya expectativa reside en cocinar en un restaurant de Paris, es cuando te das cuenta de que estas ante una obra maestra.
Redactar esta lista es como ordenar diamantes. Es muy difícil juzgar lo intachable. En el tintero quedan películas como: La sirenita, Robin Hood, Blancanieves y los siete enanitos, Dumbo, Fantasía, El castillo ambulante, Pinocho, Merlín el encantador, Ratompolis, El libro de la selva, Alicia en el país de las maravillas, Chicken run, Los aristogatos, Peter Pan, La cenicienta, Tarzán, 101 dalmatas, Bambi, la bella durmiente, Mulán, el jorobado de Notre Dame, Madagascar… todas grandes películas. La selección se ha hecho a través de una media de votos de distintas webs y a través de mi criterio de las películas que más me han marcado. Este ranking no pretende ser otra cosa que una escusa para hablar de ese sorprendente mundo: el de la animación.

MySpace. Sobran las presentaciones. Si todavía hay quien no sabe que es MySpace, aquí va un breve epílogo de las aportaciones de este monstruo a internet:
Se trata de uno de los sitios web más visitados en el mundo, junto con Yahoo, Youtube, Google y Msn. Su utilidades más interesantes y destacadas son: Redes de amigos, blogs, Almacenamiento de video, música y fotos, grupos… Gracias a myspace cualquier usuario puede crear un sitio web personalizado con el que puede conocer a otros usuarios de este servicio. También pueden compartir música, videos… es decir que pueden interactuar entre ellos.

Pocos navegantes quedan que no dispongan ya de su perfil personalizado en myspace. Tanto es así, que mucha de la gente del séptimo arte y la música dispone ya de un lugar al que podemos acceder y comprobar fechas de conciertos, próximos estrenos, proyectos en mente…
Aquí facilito una lista elaborada por myspace de celebridades.
Con la aparición de perfiles de famosos, muchos individuos con afán de notoriedad han creado su propio espacio con la intención de suplantar la identidad de algún famoso. Los chicos de myspace trabajan duro en ello para tratar de controlar este asunto, de modo que es muy posible encontrarse por ahí perfiles falsos. Pero de esta lista, myspace da fe.
Recomiendo echar un vistazo a los sitios de 50 cents, Madonna, Nelly Furtado, Avril Lavigne, James Blunt, Jennifer Love Hewitt, Jessica Alba, John Cusack, Christina Ricci, Chris Rock, Kevin Smith y Martin Scorsese.

Algunos hombres buenos es de esas películas que frecuento. Cada cierto tiempo, casi para recordarla, consumo esta historia que ya pertenece a mis clásicos.

El soldado raso William T. Santiago es despertado en la noche mientras sus compañeros: el cabo Harold W. Dawson y el soldado de primera Louden Downey, forcejean con él para amordazarlo. Más tarde Santiago muere ahogado en su propia sangre a causa de una reacción ácido láctica. Daniel Kaffee es el designado para defender a éstos del delito de asesinato. Para ello cuenta con la ayuda de la teniente de corbeta Joanne Galloway y el teniente Sam Weinberg para tratar de demostrar que los actos de los soldados fueron el resultado de un protocolo militar ilegal llamado código rojo, y de cómo fue ordenado por el coronel Nathan R. Jessep, comandante en jefe de las fuerzas terrestres en bahía de Guantanamo, Cuba, donde sucedieron los acontecimientos. La carrera por descubrir los hechos, los límites de la investigación impuestos por los rangos militares…hacen de esta película un referente para muchas que vendrían después. La fuerza del personaje de Jack Nicolson es difícil de olvidar. Su intervención a lo largo del metraje es mínima y , sin embargo, gobierna las más de horas de película. Por otro lado la interpretación de Tom Cruise, Demi Moore y Kevin Pollak está llena de pasión y resulta fácil dejarse llevar por todos sus debates morales. Aunque a ratos se dejan ver tópicos, me resulta complicado recordar si fue está la película que invento alguno de esos clichés, porque insisto en el claro referente con el tiempo que ha demostrado ser.
Algunos hombres buenos, sin llegar a ser una obra maestra, se alza como una gran película más que recomendada.

Procaces horas de la madrugada. Me dispongo a ver el capítulo trece de la cuarta temporada de los Soprano. Estoy cerca del final y, cada vez más, trato al siguiente episodio como a una joya. He oído hablar del final de la serie. Conozco algún detalle víctima del spoiler. Pero en términos generales creo que estoy limpio para absorber todo lo me queda por ver en las dos temporadas restantes. A medida que me acerco a los finales de temporada la tensión aumenta, y crece aún más cuando los finales de temporada se acercan a la sexta y última. Por un lado siento aversión al final, no quiero que se acabe, pero por otro lado quiero saber más. Este capítulo del que hablo se titula Olas blancas y es, a mi juicio, lo mejor con pasmosa diferencia que he visto en cualquier formato narrativo. Es emocionante, es corrosivo, es aterrador, es subversivo, es muy dulce, es lógico a la par que increíble y te ataca a lo más profundo haciéndote pensar hasta destrozarte la razón. No hay el más leve atisbo de compasión, es hiperrealista. Los personajes mienten continuamente y se justifican sin piedad porque cuando uno dice la verdad el otro se le echa al cuello. Es inquietante hasta el punto de manipularte la expresión de la cara, me he sorprendido varias veces incorporándome mirando anonadado los acontecimientos que transcurrían en la pantalla. Es, sin riesgo a equivocarme, un tesoro de la psicología de un puñado de personajes que busca su propia felicidad reñida con la de sus seres queridos. Si algo de lo que veo en los capítulos restantes supera la discusión entre Tony y Carmela después de que este salga de la piscina, creo que sufriré un colapso. Y lo sufriré porque estoy muy cerca de despreciar exageradamente cualquier cosa que no sea esta perfecta serie que ha hecho mella en mi gusto. No creo que pueda soportar ver cualquier película que no se acerque a tener una trama subyacente del nivel de Los Soprano. Ese mórbido cine en el que nos hacen creer que el malo es un ser al que le gusta hacer el mal, ese ridículo cine en el que el amor triunfa con un pasional beso superada una simple discusión, ese fantasioso cine en el que el libre albedrio impera frente a limitación de las circunstancias, ese pecaminoso cine que se reduce a un grupo absurdo que pretende ser variopinto y que termina siendo totalmente vulgar... Seré compasivo o mi entretenimiento favorito morirá. Tendré fe en volver a ver algo semejante a lo que he visto en este óptimo capítulo de esta óptima serie, espero volver a ver a seres humanos en una pantalla.